Usa un modelo común
Cambia las mismas variables: volumen, precio, retención, margen bruto, inversión y capital. El caso base debe ser el camino mejor sustentado, no un promedio mecánico.
Explica el mecanismo
Vincula cada supuesto con un evento y una evidencia observable. No combines máximo crecimiento, máximo margen y mínima inversión sin una lógica empresarial que lo permita.
Define cuándo actualizar
Registra el próximo evento material, la señal temprana y el supuesto más sensible a nueva evidencia.
Construye escenarios sin contradicciones internas
Para una empresa con 100 millones de ingresos, el caso base puede combinar 12% más clientes y 3% de precio para producir cerca de 15% de crecimiento. El caso alcista no debe limitarse a escribir 25%: ha de explicar cómo conviven un canal nuevo, menor abandono y mejor mezcla. El bajista debe conectar menor captación o más descuentos con ingresos y margen bruto, no invocar una recesión genérica.
Cambiar ingresos y congelar gastos, capital circulante y acciones crea un modelo incoherente. Crecer más rápido puede exigir contratar o acumular inventario antes de cobrar; financiarlo externamente puede diluir el valor por acción. Usa las mismas fórmulas y definiciones en todos los casos.
Asigna probabilidades solo cuando haya evidencia. Si no, define qué dato de altas netas, retención, precio o margen movería el caso fuera del rango base. El modelo se convierte así en una herramienta para procesar evidencia, no en decoración para un precio objetivo.
- Usa el mismo horizonte y método de valoración en todos los casos.
- Conecta ingresos, margen, reinversión, caja y dilución.
- Añade a cada supuesto evidencia, señal y condición de invalidez.
- Tras resultados, actualiza primero el supuesto que falló.



